Antonio nació en Zambra, que recuerda llena de “casas como chabolas”, en el 1951. Siendo todavía muy pequeño, su escuela recibió una inspección; el maestro don Luis insistió: “pregúntenle cosas del mapamundi”. Lo que respondió el niño causó impresión y poco después fue enviado a un internado. Al llegar, el prior le hizo unas preguntas, pero Antonio enmudeció y le enviaron de vuelta. Éste es el origen de su percepción de que, o bien es brillante, o bien es incapaz de cualquier tarea intelectual.